El seven español ha demostrado, en los últimos torneos jugados, que puede estar entre los más grandes a nivel europeo y a nivel mundial. Derrotas más que dignas ante combinados a priori muy superiores como Inglaterra y Gales (aunque lo de Inglaterra da mucho para hablar con el tema de Samurai) y victorias ante Portugal y Rusia demuestran que, con algo más de trabajo y atención mediática el rugby a siete puede ser, en poco tiempo, la nueva sorpresa del deporte patrio.